La política electoral en el siglo veintiuno ha experimentado una transformación significativa debido a los avances tecnológicos, la globalización, la comunicación digital, la política de identidad y las cambiantes condiciones socioeconómicas. El comportamiento electoral, que antes estaba influenciado en gran medida por ideologías políticas tradicionales y lealtades partidarias, ahora está cada vez más moldeado por narrativas mediáticas, plataformas de redes sociales, campañas políticas, expectativas económicas y apelaciones emocionales. Este estudio examina las dinámicas cambiantes de la política electoral y analiza los factores responsables de la transformación del comportamiento electoral en sociedades democráticas contemporáneas, con particular referencia a democracias emergentes como India. La investigación adopta una metodología cualitativa y analítica basada en fuentes secundarias, incluyendo libros, artículos de revistas revisados por pares, informes gubernamentales y estudios electorales. El estudio destaca cómo los medios digitales y las estrategias de comunicación política han alterado la participación electoral y la conciencia política entre los ciudadanos, particularmente los jóvenes votantes. El documento también explora el papel de la casta, la religión, el nacionalismo, el carisma del liderazgo y las aspiraciones socioeconómicas en la influencia de las decisiones de voto. Los hallazgos indican que la política electoral contemporánea está cada vez más centrada en la personalidad y impulsada por los medios, reduciendo la dominancia de la política ideológica. El estudio revela además que las plataformas de redes sociales se han convertido en herramientas poderosas para la movilización política, la propaganda y la persuasión del votante. Sin embargo, la creciente influencia de la desinformación, la polarización política y la movilización basada en la identidad plantea serios desafíos a los valores democráticos y al comportamiento de voto informado. La discusión enfatiza la necesidad de alfabetización política, campañas éticas, gobernanza transparente y instituciones democráticas más sólidas para garantizar una participación electoral saludable. El documento concluye que el comportamiento electoral en el siglo veintiuno refleja una interacción compleja entre tecnología, transformación socioeconómica, comunicación política y política de identidad, que redefinen colectivamente la naturaleza del compromiso democrático en sociedades modernas.
Subhranil Roy (Vie,) estudió esta cuestión.