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Antecedentes: La anestesia neuraxial en obstetricia comenzó con el bloqueo espinal por Oskar Kreis en 1900. La técnica de bloqueo subaracnoideo se ha refinado desde entonces y se han utilizado varios medicamentos para proporcionar analgesia y anestesia para cirugías infraumbilicales. Materiales y Métodos: Este estudio se realizó debido a las opciones más nuevas disponibles, como un fármaco intratecal con bloqueo sensorial y motor apropiados y cambios hemodinámicos mínimos que se pueden utilizar de manera segura en la cesárea de segmento inferior. Noventa pacientes fueron divididos aleatoriamente en tres grupos, incluyendo 30 pacientes en cada grupo. El Grupo B, Grupo L y Grupo R, cada uno recibiendo 2.2 mL de bupivacaína hiperbárica al 0.5%, levobupivacaína isobárica al 0.5% y ropivacaína isobárica al 0.5%, respectivamente. Todos los grupos fueron comparados en relación con el bloqueo sensorial, bloqueo motor, estabilidad hemodinámica y complicaciones, si las hubo. Resultados: El inicio del bloqueo sensorial a T8, el tiempo de regresión de dos segmentos desde el bloqueo más alto, el tiempo de regresión a L1, la duración total de la analgesia, el inicio y la duración total del bloqueo motor fueron comparables entre el Grupo B y L (P > 0.05), pero ambos grupos fueron estadísticamente significativos con el Grupo R (P < 0.05). Se observó hipotensión en todos los grupos; sin embargo, la incidencia fue mínima en el Grupo R. Conclusión: 12 mg de ropivacaína isobárica y 12 mg de levobupivacaína isobárica, en comparación con 12 mg de bupivacaína hiperbárica (2.2 mL de 0.5% cada uno), cuando se administran intratecalmente proporcionan una anestesia adecuada para la cesárea. La menor duración del bloqueo motor en ropivacaína en comparación con los otros dos fármacos podría ser beneficiosa para la movilización temprana; además, la incidencia de hipotensión fue menor en el Grupo R.
Oraon et al. (Vie,) estudiaron esta cuestión.