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El lenguaje es el mejor ejemplo de un sistema evolutivo cultural, capaz de retener una señal filogenética a lo largo de muchos miles de años. La estabilidad temporal (conservadurismo) del vocabulario básico se entiende relativamente bien, pero la estabilidad de las propiedades estructurales del lenguaje (fonología, morfología, sintaxis) sigue siendo incierta. Aquí reportamos una extensa investigación filogenética bayesiana de la estabilidad estructural de numerosas características a través de muchas familias lingüísticas e introducimos un nuevo método para analizar las relaciones entre los "perfiles de estabilidad" de las familias lingüísticas. Encontramos que hay un fuerte componente universal entre las familias lingüísticas, lo que sugiere la existencia de restricciones lingüísticas, cognitivas y genéticas universales. Sin embargo, en este contexto, cada familia lingüística tiene un perfil de estabilidad distinto, y estos perfiles se agrupan por área geográfica y probablemente por relaciones genealógicas profundas. Estos perfiles de estabilidad parecen mostrar, por ejemplo, las antiguas relaciones históricas entre las familias lingüísticas siberiana y americana, que se presume están separadas por al menos 12,000 años, y posibles conexiones entre las familias euroasiáticas. También encontramos apoyo preliminar para la evolución interrumpida de características estructurales del lenguaje a través de las familias, tipos de características y áreas geográficas. Así, propiedades de nivel superior del lenguaje vistas como un sistema evolutivo podrían permitir la investigación de conexiones antiguas entre los idiomas y arrojar luz sobre el poblamiento del mundo.
Dediu et al. (Jue,) estudiaron esta cuestión.