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OBJETIVOS: Examinar los síntomas depresivos de los residentes mayores en hogares de ancianos y la relación entre sus síntomas depresivos y ciertas variables seleccionadas. ANTECEDENTES: La depresión se ha convertido en una preocupación importante de salud pública entre las personas mayores, pero los estudios basados en hogares de ancianos sobre los factores de riesgo de depresión apenas se han realizado adecuadamente en Taiwán. DISEÑO: Se desarrolló e implementó un diseño transversal. MÉTODOS: Se reclutó una muestra de 138 residentes mayores de ocho hogares de ancianos ubicados en el sur de Taiwán. Durante las entrevistas cara a cara, se utilizaron la Escala de Depresión del Centro para Estudios Epidemiológicos, la Escala de Apoyo Social, la Lista de Verificación de Condiciones Crónicas y el Inventario Socio-Demográfico para la recolección de datos. RESULTADOS: Los resultados mostraron que el 81.8% de esos residentes fueron identificados como deprimidos. Se descubrió además que la duración de la residencia, el número de condiciones crónicas, el estado de salud percibido y la cantidad de apoyo social de su familia y parientes podían explicar el 38.8% de las varianzas totales en los síntomas depresivos. CONCLUSIONES: Nuestro estudio sugiere que, en Taiwán, las personas mayores que viven en hogares de ancianos sufren más síntomas depresivos que aquellos en viviendas comunitarias. Para mantener y mejorar el estado de salud de los ancianos tanto como sea posible, se sugiere que los proveedores de salud en los hogares de ancianos desarrollen un programa de promoción de la salud eficaz para estas personas mayores. RELEVANCIA PARA LA PRÁCTICA CLÍNICA: Existe una alta tasa de síntomas depresivos entre los residentes mayores en los hogares de ancianos. Es imperativo que se requiera una identificación adecuada y su correspondiente tratamiento para este problema de salud en los residentes mayores. En la vejez, para mantener un mayor nivel de calidad de vida, es importante sugerir que los proveedores de salud deberían examinar regularmente a las personas mayores para aumentar la probabilidad de diagnóstico y mejorar el tratamiento de los síntomas depresivos en la vejez.
Lin et al. (Jue,) estudiaron esta cuestión.