Una revisión de la hipertrofia septal basal propone criterios diagnósticos para la HSB patológica, incluyendo síntomas de esfuerzo, gradiente de OTVI inducido por ejercicio >30 mm Hg, y mejora con terapia beta-bloqueante.
Revisión
Este artículo propone criterios clínicos y ecocardiográficos específicos para diferenciar la hipertrofia septal basal patológica de las variantes benignas relacionadas con la edad.
El engrosamiento localizado de la porción basal del septo ventricular o hipertrofia septal basal (HSB) ha sido identificado tanto en autopsias como en estudios de imagen durante décadas; a pesar de numerosas investigaciones, no hay consenso sobre la importancia de este hallazgo y una notable falta de consistencia en la terminología. Este artículo resume la literatura científica sobre el tema, centrándose en los hallazgos ecocardiográficos recientes. Se presenta una descripción de caso que ilustra algunos de los complejos problemas involucrados en la medición y diagnóstico, y en la diferenciación de la miocardiopatía hipertrófica sigmoidea (MHS). Se proponen criterios para diagnosticar la HSB patológica que incluyen lo siguiente: (1) Síntomas de esfuerzo compatibles con la obstrucción del tracto de salida del ventrículo izquierdo (OTVI) como disnea, cerca de síncope y malestar en el pecho; (2) Gradiente de OTVI documentado demostrado durante el ejercicio en bicicleta o post-ejercicio en la cinta de correr >30 mm Hg; y (3) Mejora sintomática con terapia beta-bloqueante (o de otro tipo inotrópico negativo) (preferiblemente acompañado de documentación de la reducción del OTVI inducido por el ejercicio).
Anthony C. Pearson (Jue,) realizó una revisión sobre la hipertrofia septal basal (HSB). Una revisión de la hipertrofia septal basal propone criterios diagnósticos para la HSB patológica, incluyendo síntomas de esfuerzo, gradiente de OTVI inducido por ejercicio >30 mm Hg, y mejora con terapia beta-bloqueante.