Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
La mayoría de los programas de acústica de habitaciones de hoy en día hacen uso de coeficientes de dispersión que se utilizan para describir la dispersión superficial (rugosidad del material) y la dispersión del sonido reflejado causada por un tamaño limitado de la superficie (difracción). Se presenta un método que combina la dispersión causada por difracción debido a dimensiones típicas de la superficie, ángulo de incidencia y longitud del camino incidente con la dispersión superficial. Cada uno de los dos efectos de dispersión se modela como funciones dependientes de la frecuencia. Los beneficios son dobles: (a) Separar el coeficiente de dispersión superficial especificado por el usuario de la geometría de la habitación facilita que el usuario realice buenas estimaciones de los coeficientes que estarán en mejor acuerdo con los que se pueden medir. En muchos casos, un coeficiente de dispersión de, digamos, el 1% para todas las superficies puede ser suficiente. (b) La dispersión debida a la difracción es dependiente de la distancia y del ángulo, y como tal, no se conoce antes de que se lleve a cabo el trazado de rayos o la detección de fuentes de imagen. Un ejemplo de esto es que un escritorio proporcionará un fuerte componente especular a su usuario, mientras que proporcionará sonido disperso a grandes distancias.
Claus Lynge Christensen (Fri,) estudió esta cuestión.
Synapse has enriched one closely related paper. Consider it for comparative context: