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El glioma induce con frecuencia alteraciones estructurales y funcionales generalizadas que se extienden más allá del sitio tumoral, siendo la epilepsia una de sus manifestaciones clínicas más comunes. Los modelos convencionales de edad cerebral rara vez se aplican a enfermedades neuroquirúrgicas porque el daño estructural focal viola la suposición de integridad anatómica global. Para abordar esta limitación, proponemos un nuevo Índice de Edad Cerebral (BAI) que integra estimaciones de edad cerebral corregidas por sesgo con normalización de edad cronológica, calculado exclusivamente a partir de regiones cerebrales no tumorales. Usando datos de resonancia magnética ponderada por T1 de 307 pacientes con glioma en tres centros y 671 controles sanos, entrenamos un modelo de red neuronal convolucional residual para la predicción de la edad cerebral (error absoluto medio, 3.35 ± 4.19 años) y derivamos el BAI para cuantificar alteraciones cerebrales sistémicas. Los pacientes con glioma presentaron valores de BAI significativamente más altos que los controles sanos (p < 0.001). Notablemente, los pacientes con epilepsia relacionada con gliomas mostraron una aceleración de la edad cerebral reducida en comparación con pacientes no epilépticos, sugiriendo una posible reorganización neural adaptativa. Un modelo combinado clinicorradiómico que incorpora BAI logró un Área Bajo la Curva (AUC) de 0.79 para la predicción de epilepsia. Colectivamente, estos hallazgos establecen el BAI como un biomarcador de imagen prometedor para detectar alteraciones cerebrales relacionadas con tumores y para mejorar la modelización pronóstica y la evaluación de redes funcionales en gliomas.
Liang et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.