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Mejor atención para los pacientes y una atención médica mejorada dependen de la disponibilidad de buena información que sea accesible cuando y donde se necesite. El desarrollo de la tecnología, más específicamente de Internet, ha ampliado los medios mediante los cuales se puede adquirir y transmitir información a grandes distancias, permitiendo que el concepto de telemedicina se convierta en una realidad. La telemedicina, definida como la práctica de la medicina a distancia, abarca diagnóstico, educación y tratamiento. Es una tecnología que muchos pensaron que se expandiría rápidamente y cambiaría la cara de la medicina. Sin embargo, esto no ha ocurrido y durante la última década, aunque ciertas aplicaciones de telemedicina, como la consulta por video y la teleradiología, han madurado para convertirse en servicios de atención médica esenciales en algunos países, otros, como la telepatología, siguen siendo objeto de un esfuerzo de investigación intensivo. La telemedicina se puede utilizar en casi cualquier especialidad médica, aunque las especialidades más adecuadas son aquellas con un alto componente visual. La cicatrización de heridas y la gestión de heridas son, por lo tanto, un candidato principal para la telemedicina. El desarrollo de un sistema telemédico adecuado en este campo podría tener un efecto significativo en la atención de heridas en la comunidad, en los patrones de derivación terciaria y en las tasas de admisión hospitalaria.
Jones et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.