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La contaminación del sistema de distribución ha resultado en un número significativo de brotes de enfermedades transmitidas por el agua en los Estados Unidos. Una revisión de los 113 brotes asociados a la distribución reportados en los últimos 30 años encuentra 498 hospitalizaciones y nueve muertes. Desde 1996, las deficiencias en el sistema de distribución han causado el 45% de todos los brotes reportados en sistemas de agua comunitarios. La mayoría de los brotes asociados a la distribución se debieron a contaminación química y microbiana por conexiones cruzadas y retroceso. Prevenir la contaminación del sistema de distribución es clave para reducir el riesgo de brotes de enfermedades transmitidas por el agua. Los pasos preventivos importantes incluyen mantener una presión de agua adecuada en todo el sistema; identificar y reemplazar tuberías de agua más antiguas y con fugas; mantener un residual de cloro y monitorear rutinariamente el residual; adoptar programas de control de conexiones cruzadas; inspeccionar las instalaciones de almacenamiento de manera rutinaria; desinfectar adecuadamente después de reparaciones en el sistema; y aumentar los esfuerzos de control de corrosión. Una infraestructura de sistema de agua envejecida hace que Estados Unidos sea aún más vulnerable al riesgo de brotes de enfermedades transmitidas por el agua. Pueden ser necesarias más regulaciones para prevenir estos brotes a menos que los proveedores de agua tomen medidas para reducir la contaminación del sistema de distribución y se asignen fondos suficientes para el mantenimiento, reparación y reemplazo del sistema.
Craun et al. (Sat,) estudiaron esta cuestión.
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