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El entrenamiento de autocontrol en entornos académicos se está volviendo generalizado. Establecer programas de modificación de comportamiento efectivos que sean controlados por el propio individuo, en lugar de ser controlados externamente, permitiría a los niños manejar su propio comportamiento académico y social, mientras permite a los maestros dedicar más tiempo a la enseñanza. Los siguientes componentes del autocontrol son revisados en el presente artículo: auto-registro, autoevaluación, auto-determinación de contingencias, e auto-instrucción. Se examinan las estrategias de autocontrol diseñadas para el mantenimiento de un comportamiento adecuado en el aula, así como los problemas asociados con el entrenamiento de autocontrol, tales como la fiabilidad de la autoobservación, mantenimiento de respuestas, generalización y el papel del control externo. Finalmente, se presentan sugerencias para maximizar la efectividad potencial del entrenamiento de autocontrol en el aula (por ejemplo, enseñar procedimientos de autoobservación, enseñar a los estudiantes a proporcionarse instrucciones y alabanzas), así como áreas futuras para investigación experimental (por ejemplo, cambios sociales que pueden estar asociados con los procedimientos de autocontrol).
Rosenbaum et al. (Sat,) estudiaron esta cuestión.