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Los datos clínicos y epidemiológicos sugieren que el trastorno de ansiedad generalizada (TAG) es una enfermedad crónica que hace que los pacientes sufran durante muchos años, lo que lleva a un sufrimiento significativo en el funcionamiento diario. La literatura sugiere varias conclusiones. El TAG es un trastorno que necesita un tratamiento adecuado y a menudo tiene un curso crónico con condiciones comorbilidad, como la depresión mayor y otros trastornos de ansiedad. Las benzodiazepinas, aunque son agentes ansiolíticos efectivos a corto plazo, cuando se prescriben por más de 4 semanas, provocan ansiedad de rebote y tras una terapia prolongada pueden llevar a síntomas de abstinencia. Los antidepresivos causan un alivio significativo de la ansiedad en comparación con el placebo y, para el tratamiento psicosocial, la terapia cognitivo-conductual es un tratamiento psicosocial eficaz. Muchos pacientes con TAG necesitan un manejo de medicación a largo plazo. Además, hay datos limitados para los pacientes diagnosticados con TAG sobre el resultado del tratamiento con la combinación de medicación y psicoterapia tanto a corto como a largo plazo; cómo secuenciar mejor estos tratamientos; para aquellos pacientes que no cumplen con los criterios de remisión, cuál es el enfoque ideal para la augmentación; y para pacientes con TAG refractario al tratamiento, la evidencia empírica es escasa sobre las estrategias de cambio de medicación y augmentación. Se necesita investigación en el área de desarrollo de estrategias de tratamiento para pacientes que sufren de TAG refractario al tratamiento. Aún hay una necesidad urgente de explorar combinaciones de tratamiento y estrategias de duración en el manejo de pacientes que sufren de TAG.
Rynn et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.