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OBJETIVOS: La negociación y su uso en la medicina académica no han sido estudiados. Se sabe poco sobre la experiencia del profesorado con la negociación o sus posibles beneficios para el ámbito académico. Las barreras para la negociación y cómo se pueden abordar, especialmente para el profesorado sin habilidades percibidas en negociación, son desconocidas. MÉTODOS: Para entender mejor los problemas que experimentan estos docentes, realizamos entrevistas telefónicas individuales a fondo con 20 facultativos académicos de 11 de las 24 facultades de medicina en la Encuesta Nacional de Profesores, todos los cuales percibieron dificultad en la negociación. El profesorado se estratificó por rango, género y título. Las entrevistas semiestructuradas fueron grabadas, transcritas y analizadas por cinco revisores. Exploramos el papel de la negociación en el ámbito académico, las barreras a la negociación, lo que el profesorado y las instituciones pueden hacer para mejorar el uso de la negociación, y las posibles diferencias en la negociación por género. RESULTADOS: El profesorado estaba relativamente poco consciente de los posibles usos de la negociación para avanzar en su trabajo en el ámbito académico. Las mujeres tendían a ver la negociación como menos importante para una carrera académica que sus colegas masculinos. La jerarquía percibida y el secretismo de muchos centros médicos académicos se creía que creaba un entorno difícil para la negociación. Para que ocurra una negociación eficaz, el profesorado manifestó la necesidad de prepararse, recopilar información, especialmente sobre compensación y recursos, y conocer sus prioridades. La preparación fue particularmente importante para las mujeres, correlacionándose con una mayor comodidad con el grado de agresividad en la negociación y una mayor autoconfianza después de la negociación. Estos informantes sugirieron que las instituciones necesitan proporcionar información más transparente sobre las pautas de salario y promoción. Además, las instituciones deben empoderar al profesorado con un sólido entendimiento de la política institucional, los objetivos y las necesidades de recursos de la vida académica. CONCLUSIONES: Muchos facultativos médicos son insuficientemente conscientes de, o hábiles en, el proceso de negociación y encuentran barreras significativas para negociar en el ámbito académico. Los centros médicos necesitan mejorar el clima para la negociación en la medicina académica para maximizar las posibles contribuciones de la negociación a la institución.
Sarfaty et al. (Thu,) estudiaron esta cuestión.