En su análisis de la 'cultura de la ignorancia' en los servicios de trastornos alimentarios, Downs describe cómo las alarmas recurrentes levantadas por pacientes, cuidadores y clínicos son rutinariamente ignoradas, desviadas o reinterpretadas como patología individual. En este artículo de opinión, reflexiono sobre las implicaciones clínicas de ese análisis, argumentando que la cultura de la ignorancia se manifiesta a través de estructuras de tratamiento cotidianas que interpretan erróneamente presentaciones multicapa, invalidan la defensa y desplazan la responsabilidad. Basándome en la teoría dialéctica y en marcos biosociales, y utilizando la terapia dialéctico-comportamental para trastornos alimentarios multidiagnósticos como ejemplo ilustrativo, sugiero que abordar la cultura de la ignorancia requiere modelos de tratamiento que operacionalicen la responsabilidad en lugar de simplemente adoptarla.
Anita Federici (Mon,) estudió esta cuestión.