El síndrome de May-Thurner (MTS) es un trastorno de compresión venosa anatómica en el que la vena ilíaca común izquierda está comprimida por la arteria ilíaca común derecha sobreyacente, predisponiendo a los pacientes a la estasis venosa y a la trombosis. Un foramen ovale patente (PFO) es una comunicación interauricular persistente que puede permitir la embolización paradójica cuando ocurre un desvío de derecha a izquierda. Aunque cada condición se reconoce de manera independiente, su coexistencia como un mecanismo potencial para el accidente isquémico cerebral recurrente es poco común y puede pasarse por alto cuando la imagen venosa de las extremidades inferiores de rutina no revela hallazgos. Presentamos el caso de una mujer de 70 años con un accidente isquémico cerebral previo, embolia pulmonar y trombosis venosa profunda (TVP) en apixabán crónico que presentó debilidad aislada en la extremidad superior izquierda durante dos días. La resonancia magnética del cerebro (MRI) mostró un infarto isquémico agudo en el lóbulo frontal alto derecho que involucraba el giro precentral. La ecografía duplex venosa bilateral de las extremidades inferiores fue negativa para TVP aguda y no demostró cambios post-trombóticos crónicos definitivos en los segmentos femoropopliteales visualizados; sin embargo, esto no excluyó la patología venosa ilíaca proximal. La ecocardiografía transesofágica (TEE) demostró un PFO con desvío de derecha a izquierda. La angiografía por resonancia magnética pélvica demostró un estrechamiento de la vena ilíaca común izquierda debido a la compresión arterial extrínseca, consistente con MTS. La paciente se sometió a venoplastia con globo de la vena ilíaca izquierda y fue referida para evaluación de cierre del PFO. Este caso resalta la importancia de una evaluación venosa y cardíaca ampliada en pacientes seleccionados con accidente cerebrovascular recurrente o criptogénico y antecedentes de tromboembolismo venoso.
Ter-Ovanesyan et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.