Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
El desarrollo de viviendas rurales de baja densidad es la forma de uso del suelo de más rápido crecimiento en los Estados Unidos desde 1950. Este desarrollo “exurbano” (∼6–25 casas/km2) incluye el desarrollo en la periferia urbana (UFD) y el desarrollo residencial rural (RRD) en áreas rurales atractivas por sus amenidades naturales. Este artículo sintetiza el conocimiento actual sobre los efectos de UFD y RRD. Presentamos dos estudios de caso y examinamos los patrones de respuesta de la biodiversidad y los mecanismos ecológicos que pueden estar detrás de estas respuestas. Encontramos que muchas especies nativas tienen menor supervivencia y reproducción cerca de las casas, y la riqueza de especies nativas a menudo disminuye con el aumento de las densidades exurbanas. Las especies exóticas, algunas especies nativas adaptadas al ser humano y las especies de etapas sucesionales tempranas a menudo aumentan con el desarrollo exurbano. Estas relaciones son a veces no lineales, con umbrales agudos en la respuesta de la biodiversidad. Estos efectos pueden manifestarse durante varias décadas tras el desarrollo exurbano, de modo que la biodiversidad probablemente todavía está respondiendo a la ola de expansión exurbana que ha ocurrido desde 1950. La ubicación del desarrollo exurbano a menudo es no aleatoria en relación con la biodiversidad porque ambos están influenciados por factores biofísicos. En consecuencia, los efectos sobre la biodiversidad pueden ser desproporcionadamente grandes en relación con el área del desarrollo exurbano. RRD es más probable que UFD que ocurra cerca de tierras públicas; por lo tanto, puede tener una influencia mayor en reservas naturales y especies de vida silvestre. Los mecanismos ecológicos que pueden estar detrás de estas respuestas implican alteración del hábitat, procesos ecológicos, interacciones bióticas y un aumento de la perturbación humana. La investigación sobre los patrones y mecanismos de la biodiversidad sigue estando subdesarrollada, y se necesitan estudios comparativos y experimentales. El conocimiento resultante de tales estudios aumentará nuestra capacidad para entender, gestionar y mitigar los impactos negativos en la biodiversidad.
Hansen et al. (Jue,) estudiaron esta cuestión.
Synapse has enriched 5 closely related papers on similar clinical questions. Consider them for comparative context: