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Hemos hipotetizado previamente que mantener un sistema inmunológico periférico equilibrado puede no ser la única responsabilidad de un subconjunto especializado de células T dedicadas a la regulación inmunitaria, sino también un efecto secundario de la competencia normal por recursos compartidos dentro de un sistema inmunológico intacto. Aquí mostramos que la actividad reguladora está correlacionada con un alto potencial de expansión homeostática, reflejando la avidez por complejos de péptidos:MHC propios. Células T monoclonales transgénicas con alto potencial de expansión homeostática y que carecen de características asociadas anteriormente con la función reguladora pudieron regular una enfermedad de desgaste inducida por la transferencia de un pequeño número de células T CD4 CD45RB(hi) naïve a hospedadores linfopénicos. La función autorreguladora también se encuentra en el repertorio de células T policonales naïve desprovisto de células T CD25(+). Las células T capaces de prevenir la patología inmunitaria, como las células T transgénicas, expresan niveles superiores a la media de CD5, un indicador de la avidez por complejos de péptidos MHC propios. Por lo tanto, proponemos que la expansión desregulada de células T potencialmente patogénicas en un entorno linfopénico puede ser prevenido por miembros del repertorio de células T naïve, independientemente de su especificidad, como un efecto secundario de su respuesta a la estimulación homeostática y antigénica.
Barthlott et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.