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PROPÓSITO: Este estudio tuvo como objetivo cuantificar los costos de atención médica no hospitalaria asociados con dificultades del lenguaje en dos muestras representativas a nivel nacional de niños. MÉTODO: Los datos provinieron de tres oleadas bienales (2004-2008) del Estudio Longitudinal de Niños Australianos (cohorte B: 0-5 años; cohorte K: 4-9 años). Se definieron dificultades del lenguaje como puntuaciones ≤ 1.25 DE por debajo de la media en mediciones de comunicación reportadas por los padres (0-3 años) y vocabulario evaluado directamente (4-9 años). Los datos de los participantes se vincularon a datos administrativos sobre asistencias a atención médica no hospitalaria y medicamentos recetados del esquema de atención médica subsidiada universal de Medicare Australiano. RESULTADO: Se encontró que los costos de atención médica en cada intervalo de edad de 2 años fueron más altos para los niños con dificultades del lenguaje en comparación con aquellos sin dificultades del lenguaje a los 0-1, 2-3 y 4-5 años, notablemente un 36% más altos (diferencia media = AU206, IC 95% = 90, 321) a los 4-5 años (cohorte B). Los costos de atención médica de 2 años ligeramente más altos para niños con dificultades del lenguaje a los 6-7 y 8-9 años no fueron estadísticamente diferentes de aquellos sin dificultades del lenguaje. Modelados a la correspondiente población infantil australiana, los costos gubernamentales de 2 años variaron entre AU1.2-AU12.1 millones (dependiendo de la edad examinada). Los costos de atención médica a los seis años aumentaron con la persistencia de las dificultades del lenguaje en la cohorte K, con costos totales de Medicare aumentando en 192 (IC 95% = 74, 311; p = .002) por cada oleada adicional de dificultades del lenguaje. CONCLUSIÓN: Las dificultades del lenguaje (ya sean transitorias o persistentes) estaban asociadas con costos adicionales sustanciales de atención médica poblacional en la infancia, que son además de los costos más amplios conocidos incurridos a través del sistema educativo. No está claro si los costos de atención médica se debieron específicamente a la evaluación y/o tratamiento de las dificultades del lenguaje, en contraste con condiciones que pueden ser comórbidas o que pueden causar dificultades del lenguaje.
Sciberras et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.