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El trastorno depresivo mayor (TDM) es un trastorno mental muy prevalente que impone una enorme carga a individuos, sociedades y sistemas de salud. La mayoría de los pacientes se benefician de métodos de tratamiento comúnmente utilizados, como la farmacoterapia, la psicoterapia, la terapia electroconvulsiva (TEC) y la estimulación magnética transcraneal repetitiva (EMTr). Sin embargo, la decisión clínica sobre qué método de tratamiento utilizar sigue siendo generalmente informada y la respuesta clínica individual es difícil de predecir. Lo más probable es que una combinación de variabilidad neural y heterogeneidad en el TDM aún impida una comprensión completa del trastorno, así como influya en el éxito del tratamiento en muchos casos. Con la ayuda de métodos de neuroimagen como la resonancia magnética funcional (RMf) y la imagen por tensor de difusión (ITD), el cerebro puede entenderse como un conjunto modular de redes funcionales y estructurales. En los últimos años, muchos estudios han investigado biomarcadores de conectividad basales de respuesta al tratamiento y los cambios en la conectividad después de un tratamiento exitoso. Aquí, revisamos sistemáticamente la literatura y resumimos hallazgos de estudios interventionales longitudinales que investigan la conectividad funcional y estructural en el TDM. Al compilar y discutir estos hallazgos, recomendamos a la comunidad científica y clínica que profundice en la sistematización de los hallazgos para allanar el camino hacia futuros mapas de investigación en neurociencia de sistemas que incluyan parámetros de conectividad cerebral como un posible componente de precisión de la evaluación clínica y la decisión terapéutica.
Tura et al. (Vier,) estudiaron esta cuestión.
Synapse has enriched 5 closely related papers on similar clinical questions. Consider them for comparative context: