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Investigamos la contribución de las entradas sensoriales relacionadas con la deformación de la piel a la percepción y ejecución del movimiento en cinco voluntarios normales. Se manipularon la piel dorsal y palmar de la falange media y la articulación interfalángica proximal (PIP) para generar patrones de deformación específicos en la parte proximal del dedo índice. Para enmascarar las sensaciones directamente relacionadas con esta manipulación, se bloqueó la piel y los tejidos más profundos distalmente a la porción media de la falange proximal del dedo índice mediante anestesia local. 2. Se pidió a los sujetos que movieran su dedo índice derecho normal para imitar los movimientos percibidos del dedo anestesiado o para tocar la punta del dedo insensitivo. 3. Todos los sujetos reproducían fácilmente los movimientos reales inducidos por el experimentador en la articulación PIP anestesiada. Sin embargo, todos los sujetos también generaron movimientos de flexión cuando el experimentador no inducía movimiento real, sino que producía deformaciones en la piel proximal sensible que eran similares a las observadas durante la flexión real de la articulación PIP. Asimismo, los sujetos indicaron movimiento de extensión en la articulación PIP cuando se inducían patrones de deformación correspondientes a movimientos de extensión. 4. En contraste, cuando la deformación de la piel en la parte proximal del dedo índice fue atenuada por un anillo aplicado justo proximal a la articulación PIP dentro del área de piel anestesiada, ambos sujetos evaluados no pudieron percibir movimientos de la PIP que realmente ocurrieron. (RESUMEN TRUNCADO A 250 PALABRAS)
Edin et al. (martes,) estudiaron esta cuestión.