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Las bacterias han evolucionado una amplia gama de mecanismos de defensa para protegerse contra la infección por sus parásitos virales, los bacteriófagos (fagos). Los sistemas de toxina-antitoxina (TA) son pequeños lócus que se encuentran en toda bacteria y arquea que, en algunos casos, proporcionan defensa contra fagos. La reciente explosión en el descubrimiento de sistemas de defensa frente a fagos ha identificado múltiples sistemas TA novedosos con actividad anti-fago. Debido a su toxicidad inherente, se piensa que los sistemas TA median la infección abortiva (Abi), en la que la célula huésped muere en respuesta a la infección por fago, eliminando el fago y protegiendo a los hermanos clónicos. Sin embargo, estudios recientes han descubierto mecanismos moleculares mediante los cuales los sistemas TA son activados por fagos, cómo median la toxicidad y cómo los fagos escapan de las defensas. Estos nuevos modelos revelan una deslumbrante complejidad en las interacciones entre fagos y huéspedes y proporcionan más evidencia de que los sistemas TA no en todos los casos realizan inherentemente un Abi clásico, lo que sugiere que se requiere una definición conceptual evolucionada.
Kelly et al. (Martes,) estudiaron esta pregunta.