We challenge the core conclusion of a recent research article that links the seasonal clock policyto the prevalence of strokes and obesity in the US. Our analysis of the authors’ provided codeshows the “yearly circadian burden” metric was derived by summing the absolute value of small,noisy shifts, not the intended signed shifts. The sum of the absolute value of small, noisy shifts isnot a meaningful predictor for health outcomes. Cuestionamos la conclusión de un estudio de investigación reciente que vincula la política del cambio de hora estacional con la prevalencia de ataques agudos y de obesidad en Estados Unidos. Nuestro análisis del código proporcionado por los autores del trabajo original muestra que el "reajuste circadiano anual" se obtuvo sumando los valores absolutos de reajustes pequeños y ruidosos, en vez de los reajustes reales. La suma de los valores absolutos de unos reajustes pequeños y aleatorios no es un predictor consistente de efectos sobre la salud.
Martín‐Olalla et al. (Wed,) studied this question.
Synapse has enriched 5 closely related papers on similar clinical questions. Consider them for comparative context: