Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
La inflamación desempeña un papel crucial en todas las etapas de la aterosclerosis. Los factores de riesgo cardiovascular y el síndrome metabólico se caracterizan por inflamación de bajo grado. Los ensayos de intervención demuestran de manera concluyente que la pérdida de peso reduce los biomarcadores de inflamación, como la proteína C-reactiva (PCR) y la interleucina (IL)-6. Estudios limitados han mostrado que ciertos factores dietéticos; ácido oleico, ácido alfa-linolénico y antioxidantes RRR-alfa-tocoferol, reducen los biomarcadores de inflamación. La mayoría de los estudios con suplementación de aceite de pescado han mostrado efectos nulos, y se han reportado resultados contradictorios con ácidos grasos saturados y trans, colesterol e ingesta de soja. Se necesita mucha más investigación para definir el papel de factores dietéticos individuales sobre los biomarcadores de inflamación y el mecanismo de los efectos antiinflamatorios de la pérdida de peso.
Basu et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.